Hijo de Marco Avellaneda, gobernador de Tucumán, quien es decapitado en 1841 en Metán. Se recibe de abogado en Córdoba. El 12 de octubre de 1874, a los treinta y siete años accede a la presidencia junto a Mariano Acosta como vicepresidente. Gran orador, es de largas barbas negras y ojos expresivos. Realza con zapatos de tacón su baja estatura, por lo cual es apodado: "Taquito" o el "Chingolo".
Las secuelas de la guerra del Paraguay y las inversiones especulativas ponen al país al borde de una profunda crisis económica. Para amortizar un empréstito con Inglaterra aplica enérgicas medidas a fin de reducir el presupuesto. Estas dificultades llevan a propiciar la radicación de industrias para evitar que la economía dependa de las fluctuaciones de los precios. Se fundan el Club Industrial, la Casa de la Moneda y se aprueba la Ley de Aduanas que protege la producción nacional. Con la extensión de nuevas líneas férreas y la sanción de la llamada "Ley Avellaneda" para el fomento de la inmigración, se contribuye a la formación de colonias y al desarrollo de los cultivos. Se realizan las primeras exportaciones de cereales. En 1876 la aparición del buque Le Frigorifique permite enviar a Londres reses ovinas conservadas a cero grado, haciendo surgir una clase media rural.
Avellaneda sigue una política de pacificación interna pero Mitre, sin abandonar su posición, declara la abstención cívica. Estalla en 1874 una revolución con Mitre a la cabeza quien se resiste a los resultados de las elecciones, pero después de varios combates el intento fracasa.
En tanto, Chile argumenta que parte del sur de nuestro territorio pertenece a su jurisdicción. Para defender la soberanía, Avellaneda envía una flota al mando del comodoro Luis Py haciéndoles deponer su actitud e iniciar nuevas negociaciones. La pampa y la región patagónica parcialmente habitada por aborígenes, favorece las aspiraciones chilenas cuyo gobierno reclama estos territorios. Ante la falta de ocupación efectiva, el entonces Ministro de Guerra Gral. Julio A. Roca es partidario de emprender una acción ofensiva, y, en 1879 inicia la Campaña del Desierto. Se funda el Instituto Geográfico Militar. Es inaugurada la Casa de Correos y Telégrafos iniciada por Sarmiento (hoy Balcarce e Yrigoyen), primer edificio con instalación de luz a gas.
Poco antes de finalizar su mandato, Avellaneda se propone convertir a la ciudad de Buenos Aires en Capital de la Nación pero, su proyecto es rechazado por el localismo porteño que no quiere perder la capital de su provincia. Los candidatos a sucederlo en la presidencia son el gobernador Carlos Tejedor y Julio A. Roca quien, culminando su objetivo militar, surge como un hombre nuevo en política y tiene el apoyo de todas las provincias con excepción de Buenos Aires y Corrientes. Ante el triunfo electoral de Roca, Tejedor moviliza sus milicias. Avellaneda abandona la ciudad e instala la sede del gobierno en el barrio de Belgrano, mientras se suceden los combates entre las fuerzas nacionales y provinciales. Ante las pérdidas sufridas, los rebeldes capitulan y Tejedor renuncia. En Belgrano el Congreso Nacional sanciona el 21 de septiembre de 1880 la ley que declara a la ciudad de Buenos Aires Capital de la República.
Se pone fin a un período difícil de seis años que por la habilidosa administración del presidente posibilita las condiciones para que su sucesor comience las tareas de modernización e incorporación de nuestro país en el orden mundial.